Sentirse solo

Amor entre gays
He abierto este blog y no he tenido mucho tiempo de actualizarlo. No es que el anterior apunte fuese demasiado polémico, pero la verdad es que esperaba alguna respuesta que hasta hoy no ha habido. Yo sigo escribiendo, aunque esto acabe por convertirse en un diario electrónico. Que tampoco está mal.
Me resulta muy chocante lo huraño que soy en la vida real con las personas, y lo mucho que necesito la comunicación en el mundo de internet. Encontrar gente con la que hablar y compartir me hace sentir menos solo. Aunque no sean una realidad tangible: salir a tomar algo, ir al cine, pasarse un libro… En chats de poco contenido intelectual (ya me entendéis) he encontrado en los últimos tiempos a dos chicos muy jóvenes que tenían capacidad suficiente como para hablar con referencias cultas sin tener que estar explicándolo todo. Hemos pasado un rato agradable de charla. Y ya está: pero reconcilia. Supongo que este blog también lo escribo para eso, para que la gente que tiene más que decir que lo que vemos en la “sociedad gay visible” podamos comunicarnos.
¿A que parece una invitación a que me contestéis si estais de acuerdo? Creo que el diálogo es más interesante que lo que yo pueda decir como si fuese una “prima donna” de la escritura. Depende de lo que me pase, de lo que me digáis el blog puede evolucionar de distinta manera.
Aunque como soy orgulloso no quiero pensar que os estoy sugiriendo que escribáis.
Soy un hombre, de 28 años, soy maricón y no tengo pareja. Pero lo que de verdad soy es todo lo demás que voy a compartir en este blog, que forma parte real de mí. La sexualidad es un complemento cirstancial. Por mucho que apremie…
Vengo de un concierto de escuchar en directo la Quinta Sinfonía de Shostakovich. La personalidad de este hombre atormentado, doliente, y sufridor, en medio de la dictadura de Stalin, viendo como desaparecían sus amigos porque eran torturados y matados, y lo que es peor, el ideal de revolución a la que asisitó resultó ser seguramente el desengaño más grande, al ver que aquello se convertía en un régimen dictatorial insensible. Pero él sale tan bien parada a través de cierto humor, de cierta capacidad de sátira, con una música tan demoledora emocionalmente… Qué listo fue, que supo engañar a los censores… El scherzo es diabólico y mordaz.